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Anticipar para acompañar: cómo ayudar a los niños a prepararse para lo que viene
La anticipación no busca controlar cada momento. Busca hacer más comprensible lo que está por suceder.
Imagina que mañana debes ir a un lugar desconocido. No sabes quién estará allí, cuánto durará la visita ni qué se espera de ti. Es posible que tengas preguntas. Para muchos niños, conocer algunos detalles antes de una experiencia puede marcar una diferencia importante: no porque desaparezca toda dificultad, sino porque cuentan con información para prepararse.
¿Qué significa anticipar?
Anticipar consiste en compartir, de una manera que el niño pueda comprender, información sobre una situación futura: qué va a ocurrir, dónde, con quién, en qué orden y qué alternativas o apoyos tendrá. A veces bastan unas palabras. Otras veces funcionan mejor fotografías reales, dibujos, objetos, una secuencia de imágenes o una breve visita previa.
No es lo mismo anticipar que dar órdenes. “Mañana iremos al dentista. Primero esperaremos, después revisarán tus dientes y luego volveremos a casa” ofrece un mapa de la experiencia. En cambio, “Mañana te portas bien en el dentista” no explica qué sucederá.
¿Por qué puede ayudar?
La previsibilidad puede facilitar la comprensión de lo que viene, dar tiempo para hacer preguntas y permitir que el niño participe en la preparación. Los apoyos visuales pueden ser especialmente útiles cuando el lenguaje oral, la memoria de trabajo o el procesamiento de varias instrucciones resultan exigentes. En estudios con personas autistas, los horarios visuales han mostrado beneficios para seguir actividades y desarrollar algunas habilidades de autonomía; sus efectos dependen de cómo se utilizan y de las necesidades individuales.
Anticipar no garantiza calma, obediencia ni ausencia de malestar. Si una experiencia es dolorosa, abrumadora o desagradable, la información por sí sola no resuelve esa dificultad. La escucha, las adaptaciones y la posibilidad de pedir una pausa siguen siendo esenciales.
No todos los niños necesitan lo mismo
Un niño puede entender una explicación oral breve; otro necesitará ver fotografías del lugar; otro puede preferir conocer solamente dos o tres momentos clave. Para algunos, anticipar con demasiados días de antelación aumenta las preguntas o la preocupación. Lo importante no es seguir un método rígido, sino observar qué formato y qué momento resultan útiles para ese niño.
En niños autistas, con TDAH o con otras diferencias en la comunicación y el procesamiento, los apoyos visuales pueden ser una alternativa valiosa, pero no todos los niños de un mismo diagnóstico comparten las mismas preferencias. Preguntar, observar y ajustar es parte del acompañamiento.
Cinco maneras sencillas de anticipar
- Una conversación concreta. Explica lo esencial con frases claras: “Después del almuerzo iremos a la biblioteca y regresaremos para merendar”.
- Fotografías reales. Enseña una foto del consultorio, la escuela, el familiar que recogerá al niño o el lugar que visitarán.
- Una secuencia corta. Usa dos a cuatro momentos significativos: “Nos vestimos → salimos → llegamos → volvemos”.
- Un calendario o planificador. Señala un evento próximo o las actividades principales del día, sin llenar todos los espacios.
- Un ensayo acompañado. Jueguen a representar una visita, recorran una ruta o practiquen cómo pedir ayuda. No es necesario ensayar hasta que “salga perfecto”.
Ejemplos para la vida cotidiana
Una visita médica. “Iremos al consultorio. Puede que esperemos un poco. La doctora nos contará qué va a hacer. Puedes preguntar y decir si algo te incomoda”. Si habrá un procedimiento específico, conviene explicarlo con honestidad y palabras adecuadas a la edad.
Un cambio en la recogida. “Hoy no podré recogerte yo. Vendrá la abuela. Te esperará en la misma puerta y luego irán a casa”. Una fotografía de la persona puede ayudar.
Una fiesta. “Habrá música, otras personas y comida. Podemos quedarnos cerca de la salida; si necesitas descansar, me lo dices”. También es válido decidir no asistir o quedarse menos tiempo.
Un día diferente en casa. “Hoy no iremos al parque porque llueve. Podemos elegir entre leer juntos o construir con bloques”. Se comunica el cambio y se ofrece una opción real.
Cuando los planes cambian
Anticipar no significa prometer que todo ocurrirá exactamente como se dijo. Cuando aparece un imprevisto, podemos nombrarlo sin minimizar lo que el niño siente: “El parque está cerrado. Sé que esperabas ir. Ahora el plan cambió”. Después, mostrar qué permanece igual, qué sucederá a continuación y qué opciones están disponibles.
Evitemos usar el planificador como una regla inflexible o retirar una actividad agradable como castigo por no seguir la secuencia. Su función es comunicar y acompañar, no medir el valor del niño por cuánto completa.
Una herramienta para empezar hoy
Antes de una situación nueva, prueba estas tres preguntas: ¿Qué va a pasar? (dos o tres datos concretos). ¿Qué puedo esperar? (personas, lugares, sonidos o pasos). ¿Qué puedo hacer si necesito ayuda? (pedir una pausa, estar con un adulto, llevar un objeto familiar o elegir entre opciones posibles).
Puedes utilizar la guía imprimible gratuita “Antes de que suceda” para preparar una experiencia y construir una secuencia visual breve. Comienza con pocas tarjetas y cambia el plan si el niño necesita otro tipo de apoyo.
Un recurso para acompañarte

Guía gratuita · PDF · 10 páginas
Antes de que suceda
Pequeñas herramientas para anticipar y acompañar a nuestros niños.
Una guía práctica y gratuita para ayudar a las familias a preparar experiencias cotidianas, organizar secuencias visuales sencillas y acompañar a los niños ante situaciones nuevas o cambios en sus rutinas.
- Estrategias y ejemplos cotidianos.
- Herramientas para anticipar experiencias.
- Hoja «Mi pequeño plan».
- Planificador visual.
- Recomendaciones prácticas.
- 24 tarjetas visuales recortables.
Para recordar
La anticipación es una forma de compartir información, ofrecer previsibilidad y abrir espacio para la participación. No necesitamos preparar cada minuto de la vida de nuestros hijos: podemos comenzar por aquellas experiencias en las que comprender lo que viene realmente les ayuda.
Para seguir aprendiendo
recomendada
El cerebro afirmativo del niño
Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson
Una lectura para comprender cómo acompañar a los niños en el desarrollo de la resiliencia, la flexibilidad, la autonomía y las habilidades emocionales necesarias para afrontar experiencias nuevas y desafíos cotidianos.
Aprendamos Acerca de la Anticipación con Kiwi
Pamela L. Bruening
Un cuento infantil para explorar la anticipación y las emociones que pueden aparecer cuando esperamos algo o imaginamos una experiencia futura.
Referencias científicas
Fuentes para profundizar
- National Professional Development Center on Autism Spectrum Disorders (2016). Visual Support (VS): EBP Brief Packet. https://eric.ed.gov/?id=ED595398
- Knight, V., Sartini, E. y Spriggs, A. (2015). Evaluating visual activity schedules as evidence-based practice... Journal of Autism and Developmental Disorders. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25081593/
- NHS. Supporting an autistic child. https://www.nhs.uk/conditions/autism/supporting-a-child/
- Whittington Health NHS. Helping your child to understand the main activities of the day or week. https://www.whittington.nhs.uk/default.asp?c=44967
